Un epitafio, del griego ™p… ( sobre) y t£foj ( tumba) es una inscripción epigráfica realizada habitualmente sobre una lápida en una tumba.
El que nos ocupa es un fragmento del poema del s.I que un tal Seikilos dedicó a su difunta esposa Euterpe en Trales , una ciudad cerca de Éfeso ( Asia menor, actual Turquía ) .
No podemos saber a ciencia cierta si la canción fue compuesta ex professo por Seikilos a algún músico pagado por él, o bien se trataba de una canción ya conocida que el amante marido quiso poner sobre la tumba de su amada. En todo caso, por el tipo de composición tan breve y por el contenido , todo un carpe diem, parece un ESCOLIO.
El escolio ( del griego skoliÒj , torcido, tortuoso ) era una composición típica de los banquetes y ocasiones festivas. Has de recordar que en la educación de los griegos, la música no era ninguna “ maría”. Era de vital importancia saber cantar, o tocar un instrumento o componer, porque en las fiestas y banquetazos con los amigos, era esperable que lo hicieras. Uno de los juegos musicales habituales era el escolio, en el que los participantes debían ir continuando una canción o poema saltando de unos a otros aleatoriamente ( tortuosamente).
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Es ésta uno de los aspectos más interesantes de la oralidad literaria que nos parece ya transnochada y propia de los tiempos homéricos: ese complicado arte de componer versos mentalmente en pocos segundo, ordenarlos y cantarlos sigue muy vivo por ejemplo en el país vasco, con sus versolaris , o la payada sudamericana, o el repentismo musulmán, por poner un ejemplo. Aunque en estos ejemplos sólo intervienen dos personas en una especie de pelea verbal ( dialéctica, se llama).
Nihil novi sub sole, amigos, nihil novi.
Como ejemplo divertido te invito a ver este fantástico grupo argentino haciendo la payada de la vaca
Una tradición musical que todavía continúa en algunas islas griegas del Dodecaneso en albadas ( canciones que se cantan a los novios en la mañana siguiente a la boda, o en las kalandas, que son los villancicos que coros de niños van cantando de casa en casa pidiendo el aguinaldo.
Bueno, y volviendo a nuestro epitafio , las casualidades del tiempo hicieron que esta estela funeraria, que en realidad es un cilindro de piedra ( algo muy usual en los cementerios griegos) acabase truncada y rota como macetero en la casa de una mujer turca. Actualmente se halla en el Museo nacional de Dinamarca. En su base hay una inscripción que dice :
ΕΙΚΩΝΗ ΛΙΘΟΣ ΕΙΜΙ· ΤΙΘΗΣΙ ΜΕ ΣΕΙΚΙΛΟΣ ΕΝΘΑ
ΜΝΗΜΗΣ ΑΘΑΝΑΤΟΥ ΣΗΜΑ ΠΟΛΥΧΡΟΝΙΟΝ
ΜΝΗΜΗΣ ΑΘΑΝΑΤΟΥ ΣΗΜΑ ΠΟΛΥΧΡΟΝΙΟΝ
Soy una imagen de piedra. Seikilos me puso aquí,
como símbolo perdurable de recuerdo inmortal.
El texto principal dice así
ὅσον ζῇς, φαίνου, μηδὲν ὅλως σὺ λυποῦ.
πρὸς ὀλίγον ἐστὶ τὸ ζῆν, τὸ τέλος ὁ χρόνος ἀπαιτεῖ.
πρὸς ὀλίγον ἐστὶ τὸ ζῆν, τὸ τέλος ὁ χρόνος ἀπαιτεῖ.
Mientras vivas, brilla, no estés triste en absoluto;
la vida dura muy poco, finalmente el tiempo exige su pago.
la vida dura muy poco, finalmente el tiempo exige su pago.
¿ Qué es lo que resulta tan especial en esta estela? Pues que se trata del primer texto completo con notación musical. Hay otro textos musicales, sí, como el Himno a Apolo, pero en estado fragmentario. Es una partitura musical: la más antigua melodía escrita que conservamos.
La música griega antigua es una gran desconocida: primero porque sus características tienen muy poco que ver con la música que nosotros usamos., y después, porque dadas las características de los soportes usados para la escritura ( papiros o pergaminos) su conservación ha sido muy inestable.
No conocían la polifonía, pero claro, es muy posible que tampoco vosotros la conozcáis aunque sea la única que hayas oído. La polifonía ( del griego, cómo no, πολυ φωνη, muchas voces) es un conjunto de sonidos simultáneos e independientes pero formando una armonía ( que ,¿casualmente?, también es palabra griega y significa ensamblaje).
No sé si me explico. Imagina la voz humana, o una trompeta: sólo pueden emitir una nota, una voz. Imagina ahora una guitarra o un piano: con ellos es posible emitir varias notas a la vez y formar lo que llamamos acordes.
Así pues , no necesitaban pentagramas: sólo el texto y anotar las notas y otros elementos musicales encima, como bemoles o sostenidos, y demás , mediante pequeñas letras inclinadas, o vueltas del revés… Qué listos estos griegos. Esto es lo que podemos ver en el epitafio de Seikilos:
La transcripción sobre pentagrama (sobreimpreso al final) es una aproximación de esta antiquísima melodía griega.
De todas formas, aunque podemos saber la altura y ritmo de sus notas, desconocemos completamente su velocidad de ejecución (y los matices, por supuesto. Así que podemos encontrar distintas interpretaciones.
Yo, personalmente me inclino por ésta porque incluye la melodía varias veces y va ganando poco a poco en velocidad y ritmo: puede ser desde un canto melancólico por la muerte de la esposa a un canto de alegría en un banquete.
¡Espero que os guste!
Ελπίζω να σας αρέσει !


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