jueves, 9 de junio de 2011

¿ De qué te ríes, Esfinge?


Esfinge del Museo Arqueológico nacional . Atenas.

La esfinge en su columna  me miraba burlona  con sus ojos vacíos, escrutando los míos, como adivinándome el pensamiento esbozando enigmática ,con sus labios apenas curvados, una sonrisa inquietante que me hacía estremecer. ¿ Cuál es tu secreto, mujer leona?  , ¿ vas a estrangularme también a mí  si no respondo  con acierto?  Mis pies, como los de aquel pobre rey, también están hinchados: demasiado asfalto  cubre el suelo de tu ciudad    y el sol abrasador  derrite la brea bajo mis suelas. El misterio que te envuelve te hace más bella, da luz a tu profundidad oscura y una quisiera  sumergirse en tu quietud. Se te ve hermosa; pletórica y orgullosa bajo tu peluca trenzada.  Quieres levantar el vuelo pero  recuerda que las serpientes se deben a la tierra. ¡Qué amargo destino el tuyo, esfinge amiga, y el mío! Montaría a tu lomo alado gustosa para  elevarme  al cielo, y  bajaría a los infiernos siguiendo el surco  de  tu  cola de sierpe.
De las profundidades del mito  te rescataron los poetas, y  el cincel  te atrapó en el mármol. Te veneraron y te temieron , y quizás por eso te ocultaron en la muralla , para horror del Persa. ¿ Es esa la causa de tu  gesto? ¿Acaso una pena pasada lastra tu risa intangible? ¿ De qué te ríes , Esfinge? 
Cielo, infierno, sonrisa, mueca, enigma, revelación.
La esfinge bajó su cabeza  y me miró:  se espejaron sus ojos en lágrimas. Al fondo , ahogada  la imagen ,  una mujer  de sonrisa enigmática y mirada perdida  permanecía  anclada ante una esfinge. ¿ De qué te ríes tú? ,contestó.

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